Si bien creo que las demandas económicas son muy importantes, también pienso que el nacimiento de nuestra Asociación no debe fundarse sobre un hecho coyuntural. Todos sabemos que nuestra aparición fue reactiva a situaciones relacionadas con temas financieros, como el bono o la no inclusión en el proyecto de ley que aumenta las remuneraciones al Poder Judicial. Sin embargo, si estos hechos gatillantes del movimiento no se hubieran dado, la Asociación de igual forma habría seguido su curso de formación... no con la fuerza actual, seguramente, pero si con el empeño de muchos funcionarios que desde bastante tiempo han anhelado la constitución de una agrupación de esta naturaleza.
No nos quedemos en los temas coyunturales, avancemos en lograr beneficios permanentes que permitan construir una mejor organización para trabajar. Desarrollos de carrera, motivación y reconocimientos, más y mejores beneficios laborales y otros tantos importantes temas deben ser nuestras grandes aspiraciones. Si para alguien su fin último es un grano de uva y no el racimo, es válido y legítimo, pero pienso que para una gran mayoría posponer la felicidad inmediata por una permanente y duradera es lo óptimo... pero, en realidad, la decisión es propia.
Pareciera ser que siempre es más impactante atacar y aparecer como el rudo, como el que dice lo indecible, como el que interpreta a “una gran mayoría silenciosa”, pero la historia nos ha enseñado que las guerras se gana con estrategia, coordinación e inteligencia y no con fuerza bruta. A veces la emoción – que inunda todo nuestro actuar – nos nubla las metas y nos hace perder el raciocinio y finalmente la cabeza. “Ni muy caliente que te queme ni muy frío que te entuma” rezaban nuestras abuelas... aprendamos de la experiencia.
Cambiemos nuestros esquemas mentales, nosotros podemos ver las cosas de la forma en que queramos verlas... somos dueños de ver el mundo a “nuestra pinta”. “Inventemos” una Asociación a nuestra medida, no a la de los modelos existentes, imprimámosle un sello propio y diferenciador. Nadie creía que la tierra era redonda o que el hombre podía llegar a la luna... y qué pasó?... de empresas como esas están hechas los sueños. Soñemos una mejor organización, porque no hay sueños imposibles, aprovechemos esta oportunidad que tenemos de ser protagonistas de nuestro presente y artífices de nuestro futuro. Nuestros modelos mentales limitan o expanden nuestra visión de mundo, el reto es identificar esos modelos para poner a prueba sus límites.
Estamos en una institución llena de abogados y creo que esta máxima les hará mucho sentido: “quien puede lo más, puede lo menos”. Si proyectamos una Asociación Nacional de Funcionarios fuerte, cohesionada, trabajando por objetivos superiores y metas de largo aliento, el 1, 2 ó 3 % perdido se multiplicara por sí mismo y llegará solo.
Marcelo Pérez Adasme
No nos quedemos en los temas coyunturales, avancemos en lograr beneficios permanentes que permitan construir una mejor organización para trabajar. Desarrollos de carrera, motivación y reconocimientos, más y mejores beneficios laborales y otros tantos importantes temas deben ser nuestras grandes aspiraciones. Si para alguien su fin último es un grano de uva y no el racimo, es válido y legítimo, pero pienso que para una gran mayoría posponer la felicidad inmediata por una permanente y duradera es lo óptimo... pero, en realidad, la decisión es propia.
Pareciera ser que siempre es más impactante atacar y aparecer como el rudo, como el que dice lo indecible, como el que interpreta a “una gran mayoría silenciosa”, pero la historia nos ha enseñado que las guerras se gana con estrategia, coordinación e inteligencia y no con fuerza bruta. A veces la emoción – que inunda todo nuestro actuar – nos nubla las metas y nos hace perder el raciocinio y finalmente la cabeza. “Ni muy caliente que te queme ni muy frío que te entuma” rezaban nuestras abuelas... aprendamos de la experiencia.
Cambiemos nuestros esquemas mentales, nosotros podemos ver las cosas de la forma en que queramos verlas... somos dueños de ver el mundo a “nuestra pinta”. “Inventemos” una Asociación a nuestra medida, no a la de los modelos existentes, imprimámosle un sello propio y diferenciador. Nadie creía que la tierra era redonda o que el hombre podía llegar a la luna... y qué pasó?... de empresas como esas están hechas los sueños. Soñemos una mejor organización, porque no hay sueños imposibles, aprovechemos esta oportunidad que tenemos de ser protagonistas de nuestro presente y artífices de nuestro futuro. Nuestros modelos mentales limitan o expanden nuestra visión de mundo, el reto es identificar esos modelos para poner a prueba sus límites.
Estamos en una institución llena de abogados y creo que esta máxima les hará mucho sentido: “quien puede lo más, puede lo menos”. Si proyectamos una Asociación Nacional de Funcionarios fuerte, cohesionada, trabajando por objetivos superiores y metas de largo aliento, el 1, 2 ó 3 % perdido se multiplicara por sí mismo y llegará solo.
Marcelo Pérez Adasme
1 comentario:
Me parece que existen temas que no tan sólo pasan por lo económico, esta institución es de poder y se siente muy fuerte al interior de cada uno de nuestros puestos de trabajo, hay que trabajar en pos de mejorar el clima organizacional, ser más equitativo con las
Capacitaciones, ya que la mayoría es para los “profesionales” de nuestra institución, no nos perdamos mirando árboles si podemos contemplar el bosque
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